En todas las comunidades de Sant’Egidio del mundo, la amistad con los ancianos ocupa un lugar predilecto, no solo porque se encuentran entre los más pobres y vulnerables, sino porque compartir su vida y sus preocupaciones es una auténtica escuela de humanidad.
La cercanía con los ancianos ha hecho crecer a lo largo de los años un patrimonio de experiencia y de sensibilidad que en su originalidad se ha puesto al servicio de muchos para construir una cultura del cuidado, la cercanía y la compañía a los mayores.
En Madrid, la cercanía con los ancianos se expresa de forma visible a través de una hermosa amistad intergeneracional que se ha construido entre los más jóvenes y los mayores.
Los jóvenes y adolescentes de Sant Egidio visitan regularmente a los ancianos en sus casas y en las residencias, conversan, juegan y celebran fiestas con ellos.
A lo largo de los últimos años, cada fiesta de Reyes Magos se ha convertido en una jornada inolvidable: un verdadero jolgorio en el que muchos ancianos recuperan la alegría al estar junto a los niños que les acompañan con cariño y cercanía.
En Madrid, jóvenes y ancianos caminan juntos: una amistad que devuelve alegría y crea futuro
Estar con los ancianos no solo es un servicio, sino una elección que transforma a quienes lo viven. Acompañarlos, escucharles o simplemente compartir un rato con ellos genera un gusto por la vida que invita también a los más jóvenes a valorar su propio tiempo y sus energías.
Durante la pandemia de la COVID-19, Europa fue testigo del sufrimiento extremo de los ancianos y del número devastador de muertes en residencias. Frente a ello,
la Comunidad de Sant’Egidio impulsó el llamamiento europeo “Sin ancianos no hay futuro”, una voz fuerte para reclamar igualdad de acceso a la atención sanitaria, la no discriminación por edad y una humanización urgente de los sistemas de salud y cuidados. El manifiesto fue firmado por personalidades de la política, la cultura, la ciencia y la vida pública —entre ellos Andrea Riccardi, Romano Prodi, Felipe González, Irina Bokova o Jeffrey Sachs—, recordando que proteger a los ancianos es proteger nuestra propia humanidad.
La Comunidad de Sant’Egidio en Madrid quiere seguir ensanchando esta red de amistad generacional que se ha convertido en una auténtica escuela de solidaridad y sentido para los más jóvenes, que reciben de los ancianos lecciones de historia, sabiduría y experiencia.
Estamos convencidos de que una generación que cuida a sus ancianos es una generación apuesta por el futuro.
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