Cuidar el cuerpo devuelve al alma la dignidad que la calle arrebata.
Poder ducharse, ponerse ropa limpia o sentirse aseado no es un lujo, sino una necesidad básica que ofrece bienestar, confianza y humanidad. Más de 150 personas sin hogar acuden cada mes a nuestro servicio “Aseo, cuidado y dignidad” , donde encuentran un espacio amigo para sentirse cuidadas, acogidas y acompañadas.
¿Por qué esta campaña?
Vivir en la calle significa, muchas veces, no tener acceso a algo tan cotidiano y reparador como una ducha diaria. La falta de un lugar para asearse, ponerse ropa limpia o de un sitio para cuidarse afecta profundamente al ánimo y a la autoestima.
Recuperar estos gestos cotidianos es también recuperar algo interior: la sensación de estar bien, de poder mirar a los demás sin vergüenza, de sentirse parte de la sociedad nuevamente. Cuando alguien que vive en la calle puede ducharse, lavar la ropa o estrenar una prenda nueva, se abren puertas de entrada al trabajo, a la participación y un sentido de pertenencia.
En el servicio de duchas de la Comunidad de Sant’Egidio, cada persona encuentra mucho más que agua y jabón. Reciben toallas, productos de higiene, ropa limpia, pueden cargar su móvil y compartir una merienda en un ambiente de cercanía. Es un tiempo para descansar, hablar y sentirse acompañados. Muchos lo describen como un “reinicio”, un momento que rompe la soledad de la calle y devuelve energía para seguir adelante.
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Testimonios de nuestros "Amigos de la calle"
Quienes acuden cada semana a este servicio lo expresan con palabras sencillas pero profundas: salir de allí “como una persona normal”, sentirse “rodeado de gente buena” o experimentar que “uno vuelve a nacer cuando está limpio”. Porque el cuidado no es solo físico: es una forma concreta de devolver dignidad, de hacer sentir a cada persona que importa, que es querida y que no está sola.
Detrás de cada gesto hay un camino de amistad que continúa cada semana. El servicio de duchas forma parte del acompañamiento que Sant’Egidio ofrece a las personas sin hogar a través del servicio “Amigos en la Calle” y de nuestra Casa Fratelli Tutti. Te invitamos a descubrir cómo la amistad y la solidaridad pueden cambiar la vida de quien la recibe… pero también de quien la ofrece. Y así también se transforma la ciudad.
Conoce más:
Amigos en la calle
Cada semana recorremos las calles de Madrid para encontrar a nuestros «Amigos en la calle», a quienes ofrecemos una cena caliente, bebida y ayuda básica, pero sobre todo cercanía, escucha y amistad.
Casa Fratelli Tutti
Un lugar de fraternidad, solidaridad, acompañamiento y amistad en el centro de Madrid, donde confluyen y se preparan todos los servicios de la Comunidad de Sant’Egidio en Madrid.
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